Saturday, September 27, 2008

EL SUEÑO EN QUE IBA A MORIR
27 de SEPTIEMBRE 2008

No se como llegue hasta esta parte del sueño, pero esto es lo que recuerdo y creo que es algo que vale la pena recordar.

Pareciera que el mundo fuera manejado por otras reglas de la naturaleza que no fueran las de la física, simplemente era magia

Recuerdo que éramos un grupo de personas dentro de algún tipo de nave. Antes de llegar a esta nave recuerdo que fuimos divididos de forma aleatoria.
Cuando fui seleccionado fue succionado por algún tipo de tubo-túnel en el que solo podía ver una luz al final y cuando me acerque más fui a dar en esta nave.

Esta tenia una forma extraña, la combinación de una ciudad o pueblito con un el de un crucero.

Recuerdo que no era el primero en llegar allí. Me fue explicado que era lo que sucedía. Todo esto era una manera para terminar tu vida y no eres el único, existen otras naves con personas en ellas, está tenia su camino destinado y no se podía hacer nada.

Me pase horas preguntando por que estaba pasando esto, que sentido tenía. Entonces cuando me cansé de preguntar entonces empecé a conocer a las personas que había en la nave.

Al poco rato me olvide de estas preguntas, hasta que llego el momento.
(Esta es la parte que mas me gusto del sueño)

Todos sabíamos que ya íbamos a llegar al fin del camino, recuerdo que estaba contento platicando con alguna buena chica en la calle, hasta que vimos en el horizonte una luz. Entonces me acordé de todo lo explicado, pensé que era el momento y me espanté, no estaba listo. Miré alrededor y los demás estaban girando las cabezas para ver a los demás por que pareciera que pensaban igual.

Entonces empecé a perder el miedo, miré la luz de nuevo y dije ya no hay vuelta de hoja, vamos a morir.
Entonces hay que mirar al frente.
Me empecé a sentir emocionado por la idea de morir.
Me emocionaba pensar que termino mi círculo.
Me emocionaba pensar que se sentía bien la compañía para este viaje.

Miré a la chica de a lado. Aun tenía la mirada un poco confusa, pero luego sonrió, no sabia que pensaba pero sentía que pensaba igual.

Entonces empecé a sentir la velocidad, la luz cada vez se hacía más grande. Alce los brazos con martín blanco en mano y de la emoción empecé a gritar. Yo no era el único.

Al llegar a la luz sentí una brisa, como todos los sentidos se sentían livianos. Sentía un suelo, pero no era ni suave ni duro pero era cómodo.
No había calor ni frío, era perfecto.
No había brisa ni se sentía seco el clima.
No había ningún peso en los hombros.

No sabía si lo que sentía era serenidad o como describirlo, pero lo que si había era paz.

Miré hacia los lados y me di cuenta que ahí estaba la chica a mi lado y noté que también exploraba sus sentidos como yo. Me miró y me dijo “Esto es otro mundo”